Síntomas de deficiencia de vitaminas y minerales: la tabla completa
21 de julio de 2026 · 8 min de lectura
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Las cuatro deficiencias más comunes son vitamina D, hierro, B12 y magnesio, y sus síntomas se solapan mucho (fatiga, debilidad, ánimo bajo). Usa la tabla para acotar sospechosos y confírmalo con un análisis de sangre antes de suplementar: tratar la deficiencia equivocada hace perder meses, y algunas (como la de B12) causan daño nervioso permanente si pasan desapercibidas.
La tabla de síntomas de deficiencia
| Nutriente | Señales comunes de deficiencia | Mayor riesgo |
|---|---|---|
| Vitamina D | Fatiga, dolor óseo y lumbar, debilidad muscular, ánimo bajo, infecciones frecuentes | Poca exposición al sol, piel más oscura, mayores de 65, obesidad, malabsorción |
| Hierro | Agotamiento, palidez, falta de aire, manos y pies fríos, uñas quebradizas, antojo de hielo | Personas que menstrúan o están embarazadas, veganos y vegetarianos, donantes frecuentes |
| Vitamina B12 | Fatiga, hormigueo o entumecimiento en manos y pies, problemas de memoria, lengua dolorida, palidez | Mayores de 60, veganos, usuarios de metformina o antiácidos, cirugía gástrica |
| Magnesio | Calambres y espasmos musculares, mal sueño, irritabilidad, dolores de cabeza, palpitaciones | Consumo alto de alcohol, diabetes tipo 2, enfermedad digestiva, dieta pobre en verduras, frutos secos y semillas |
| Folato (B9) | Fatiga, llagas en la boca, irritabilidad, anemia; crítico al inicio del embarazo | Embarazo, consumo elevado de alcohol, malabsorción, ciertos medicamentos |
| Vitamina C | Moretones fáciles, encías sangrantes, cicatrización lenta, piel áspera, dolor articular | Ingesta muy baja de frutas y verduras, fumadores |
| Zinc | Infecciones frecuentes, pérdida de gusto u olfato, cicatrización lenta, caída del cabello, problemas de piel | Vegetarianos, embarazo, trastornos digestivos, consumo alto de alcohol |
| Calcio | Suele ser silencioso hasta la pérdida ósea; calambres, entumecimiento y uñas frágiles en casos graves | Baja ingesta de lácteos, intolerancia a la lactosa, posmenopausia, deficiencia de vitamina D |
| Vitamina A | Mala visión nocturna, ojos secos, piel seca, infecciones frecuentes | Rara en países desarrollados; trastornos de malabsorción de grasas |
| Yodo | Tiroides agrandada (bocio), fatiga, aumento de peso, sensación de frío | Personas que evitan la sal yodada, los lácteos y el marisco; embarazo |
Las cuatro grandes, en detalle
Vitamina D — la deficiencia más común
Alrededor de mil millones de personas tienen la vitamina D baja. Los síntomas son vagos — cansancio, molestias, ánimo bajo — así que suele pasar inadvertida hasta un análisis de 25(OH)D. Niveles por debajo de 20 ng/mL (50 nmol/L) se consideran inadecuados.
Hierro — la causa más común de anemia
La deficiencia de hierro avanza desde unos depósitos agotados (con la ferritina baja) hasta la anemia completa. La combinación delatora: agotamiento, palidez y falta de aire al subir escaleras. Se confirma con ferritina y hemograma — y no tomes hierro «por si acaso»: el exceso es dañino, y una deficiencia sin explicación exige investigar la causa.
Vitamina B12 — la que no puedes pasar por alto
La deficiencia de B12 causa anemia y daño nervioso — hormigueo, entumecimiento, problemas de equilibrio y memoria — que puede volverse permanente si no se trata. Cerca del 20% de los mayores de 60 la padecen, a menudo por absorción reducida más que por la dieta. Los veganos necesitan suplemento o alimentos fortificados, sin excepción.
Magnesio — el silencioso
El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas, y la mayoría de la población occidental ingiere menos de lo recomendado. Las señales clásicas: calambres, tics en el párpado, mal sueño e irritabilidad. Los análisis estándar lo pasan por alto con facilidad — menos del 1% del magnesio corporal está en el suero — así que la dieta y los síntomas cuentan tanto como la cifra del laboratorio.
Cuándo hacerse análisis
- Fatiga persistente que el sueño no arregla
- Perteneces a un grupo de riesgo de la tabla anterior
- Sigues una dieta restringida (vegana, muy baja en calorías, de eliminación)
- Tomas medicamentos que afectan la absorción (metformina, IBP, diuréticos)
- Antes de empezar suplementos en dosis altas — ten un valor basal para medir el progreso
Vitamin Tracker guarda tus análisis junto a tu rutina de suplementos, para que veas si tus niveles mejoran de verdad.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las deficiencias de vitaminas más comunes?
La vitamina D, el hierro, la vitamina B12 y el magnesio son las carencias de nutrientes más comunes del mundo. La deficiencia de vitamina D afecta aproximadamente a mil millones de personas, y los NIH estiman que en torno al 20% de los adultos mayores de 60 años tienen deficiencia de B12.
¿Cómo sé qué vitamina me falta?
Los síntomas se solapan demasiado para adivinarlo: la fatiga por sí sola puede apuntar a vitamina D, hierro, B12 o magnesio. La única forma fiable es un análisis de sangre pedido por tu médico, guiado por tus síntomas, tu dieta y tus factores de riesgo.
¿Un análisis de sangre detecta todas las deficiencias?
Las comunes, sí: 25(OH)D para la vitamina D, ferritina y hemograma para el hierro, B12 sérica y folato eritrocitario son pruebas estándar. Algunos nutrientes, como el magnesio, son más difíciles de evaluar porque los niveles en sangre no reflejan bien las reservas del cuerpo.
¿Cuánto se tarda en corregir una deficiencia?
Depende del nutriente y de la gravedad. Los niveles de B12 y vitamina D suelen mejorar en 6–12 semanas de suplementación constante; rellenar los depósitos de hierro suele llevar 3–6 meses. Repetir el análisis a los 3 meses es una recomendación habitual.
Fuentes
- Cleveland Clinic — deficiencia de vitaminas
- NIH ODS — vitamina B12 (profesionales)
- NIH ODS — magnesio (profesionales)
- NIH ODS — hierro (profesionales)
Este artículo tiene fines informativos y no constituye consejo médico. Vitamin Tracker es una herramienta de seguimiento y organización, no un producto sanitario. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de empezar, dejar o cambiar suplementos, especialmente durante el embarazo, si tomas medicamentos recetados o tienes alguna condición médica.